La cara metabólica de la migraña: desde la fisiopatología hasta el tratamiento

La migraña puede considerarse como una respuesta conservadora y adaptativa que ocurre en individuos genéticamente predispuestos con un desajuste entre la reserva de energía y la carga de trabajo del cerebro.

Dada la alta prevalencia de la migraña, es probable que los genotipos asociados con la afección hayan conferido una ventaja evolutiva.

Los avances tecnológicos han permitido el examen de diferentes aspectos del metabolismo cerebral en pacientes con migraña, y la investigación complementaria en animales ha puesto de relieve los posibles mecanismos metabólicos en la fisiopatología de la migraña.

Una cantidad cada vez mayor de evidencia, en gran parte clínica, sugiere que la migraña es una respuesta a la deficiencia de energía cerebral o niveles de estrés oxidativo que exceden la capacidad antioxidante y que el ataque en sí ayuda a restaurar la homeostasis de la energía cerebral y reduce los niveles de estrés oxidativo dañino.

Una mayor comprensión del metabolismo en la migraña ofrece nuevas oportunidades terapéuticas.

En esta revisión, describimos la evidencia de anormalidades en el metabolismo energético y la función mitocondrial en la migraña, con un enfoque en datos clínicos (incluyendo neuroimagen, estudios bioquímicos, genéticos y terapéuticos), y consideramos la relación de estas anormalidades con el procesamiento sensorial anormal y hiperreactividad cerebral observada en la migraña.

Discutimos datos experimentales para considerar posibles mecanismos por los cuales las anormalidades metabólicas podrían generar ataques.

Finalmente, destacamos los tratamientos potenciales que se dirigen al metabolismo cerebral, como los nutracéuticos, los cuerpos cetónicos y las intervenciones dietéticas.

 

Puntos clave

  • Los desencadenantes frecuentes de los ataques de migraña pueden estar relacionados con un metabolismo energético desequilibrado y / o estrés oxidativo.
  • Los estudios de espectroscopía de resonancia magnética han demostrado que el potencial de fosforilación mitocondrial y el ATP disminuyen en los cerebros de las personas con migraña entre los ataques. El metabolismo de la glucosa (y los lípidos) y las funciones mitocondriales son anormales en la sangre periférica.
  • Entre los pacientes con migraña, varios polimorfismos de un solo nucleótido están presentes en el ADN mitocondrial no codificante y en las proteínas mitocondriales codificadas nuclearmente; Las variantes comunes asociadas con la migraña están funcionalmente involucradas en el metabolismo mitocondrial.
  • Los potenciadores metabólicos, como la riboflavina y la coenzima Q10, y la cetogénesis dietética o farmacológica mejoran la migraña, pero se necesitan nuevas estrategias metabólicas más eficientes.
  • Los estudios experimentales indican un vínculo entre el desequilibrio de energía cerebral y la depresión de propagación cortical y / o la activación del sistema trigeminovascular; El péptido relacionado con el gen de calcitonina y el péptido activador de adenilato ciclasa hipofisario también podrían ayudar a restaurar la homeostasis energética.
  • La migraña puede considerarse como una respuesta conservadora y adaptativa que ocurre en individuos con una predisposición genética y un desajuste entre la reserva de energía y la carga de trabajo del cerebro.
 
Este artículo ha sido traducido al castellano. Puedes acceder a la publicación original aquí.
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CoEnzyma Q10 y riboflavina: la conexión mitocondrial

«El metabolismo energético del cerebro en la migraña se ha encontrado que es anormal en todos los tipos de migraña, haciendo el cerebro migrañoso hiperactivo a muchos estímulos. Las anomalías metabólicas son más graves en los tipos más severos de migraña, como migraña hemipléjica y accidente cerebrovascular migrañoso, pero están presentes tanto durante como entre los ataques.

La anormalidad metabólica en la migraña se extiende más allá del cerebro a las plaquetas y los músculos, como lo demuestran las técnicas de bioquímica, morfología muscular y espectroscopía magnética nuclear. Hay fuertes similitudes entre la migraña y ciertos errores congénitos del metabolismo, las encefalomiopatías metabólicas, en las que los pacientes sufren anomalías genéticas en la producción de energía mitocondrial para producir acidosis láctica, accidente cerebrovascular y migrañas.

La teoría de la migraña como un trastorno mitocondrial parece tener abundante evidencia. Sin embargo, aparte de las anomalías genéticas descubiertas para las migrañas hemipléjicas familiares, los estudios genéticos moleculares en la migraña han sido negativos hasta hace poco, cuando la secuenciación completa del genoma ha reportado resultados positivos. (…)

A partir de estos extensos estudios neurofisiológicos, el tratamiento de las encefalomiopatías metabólicas con dosis farmacológicas de riboflavina y coenzima Q10 ha mostrado beneficios positivos. El mismo tratamiento se ha aplicado ahora a la migraña, añadiendo apoyo clínico a la teoría de que la migraña es un trastorno mitocondrial.»

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